Los
valores son convicciones que determinan la manera de ser de toda persona, su
conducta ante determinadas situaciones que permiten tomar una actitud para
actuar de acuerdo a lo que se cree.
Los valores involucran a nuestros sentimientos y emociones, desarrollan actitudes y fortalecen el carácter.
Los valores involucran a nuestros sentimientos y emociones, desarrollan actitudes y fortalecen el carácter.
Cuando
los valores se convierten en algo cotidiano, se transforman en virtudes.
Son la identidad de la persona, la razón de su deber ser, orientan las decisiones frente a los deseos e impulsos.
Los valores se aprenden desde la infancia, son la herencia conductual de la familia, pueden cambiar a lo largo de la vida. Están relacionados con los intereses y necesidades de las personas a lo largo de su desarrollo.
Los valores de los niños pequeños están definidos en buena medida por sus necesidades de subsistencia y por la búsqueda de aprobación de sus padres: sustento biológico, amor filial.
Son la identidad de la persona, la razón de su deber ser, orientan las decisiones frente a los deseos e impulsos.
Los valores se aprenden desde la infancia, son la herencia conductual de la familia, pueden cambiar a lo largo de la vida. Están relacionados con los intereses y necesidades de las personas a lo largo de su desarrollo.
Los valores de los niños pequeños están definidos en buena medida por sus necesidades de subsistencia y por la búsqueda de aprobación de sus padres: sustento biológico, amor filial.

Los valores se
aprenden y no precisamente en la educación formal, y si tú estás muy ocupado/a
para enseñárselos a tus hijos, no creas que por pagarle a un colegio todos los
meses se los van a enseñar. Muchas veces los padres desaparecen en el trabajo
para darles "una educación de calidad", cuando justamente la calidad
depende de la presencia de los padres en la educación de los hijos. Si quieres
que tus hijos tengan valores, muéstraselos en la cotidianidad tu mismo
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