julio 30, 2015

Los Apodos ¿Como afectan? ¿Que nos dice la Biblia?



Esta semana aprendimos en nuestra escuela dominical como afectan los apodos a los niños, si bien es un fenómeno aparentemente inofensivo, en ocasiones puede causar huellas profundas en los niños y traumas importantes, sobretodo, si estos son indicativos y alusivos a defectos u otro aspecto físico que incluso pudiera causar discriminación...

El sobrenombre es una forma aparentemente cariñosa de agredir y discriminar; significa el intento de rebajar al otro a la altura del que se atreve a etiquetarlo, subrayando usualmente una falla, un defecto o una característica física anormal, expresando la disposición de no considerarlo digno de ser llamado por su propio nombre.
Un sobrenombre puede acompañar a una persona hasta su tumba, porque se seguirá llamando “chiquito” aunque sea grande, “gordo” aunque haya adelgazado, “chico” aunque haya crecido normalmente, negra aunque sea blanca, vieja aunque sea joven.
Los sobrenombres en general degradan e intentan poner a la víctima en ridículo.
Veamos un poco de que se trata pues es bastante común que sean usados en la etapa escolar e incluso a veces dentro del grupo familiar....

Son una forma de bullying. Los psicólogos indican que los apodos están relacionados al bullying en la escuela. Resulta perjudicial ponérselos a los chicos, peor si estos son peyorativos alusivos a algún defecto personal del cuerpo. En los adolescentes o niños le afecta a la autoestima o autoimagen.

Arma de doble filo.  La palabra, así como es capaz de fortalecer y ayudar, también puede lastimar y destruir cuando se usa inadecuadamente, ya que debido al momento evolutivo que atraviesan los niños, son más vulnerables a los efectos de las sentencias que se dan a través de ellas. "Ser estigmatizado afecta al niño, y se produce una especie de miopía de recursos, pierde la confianza en poder ser o actuar de otra manera. Y es así que el rótulo que recibe los va integrando a su imagen personal y actuando en consecuencia".

Actuar a tiempo. Los psicólogos además sostienen que cuando los padres o educadores sientan que el niño está sufriendo por sobrenombres de sus pares, pidan lo antes posible ayuda profesional. "Es frecuente que el niño, sienta que es inferior y comience con cambios de conducta, como estar más irritable, retraído o depresivo. Lo ideal en estos casos es evaluar cuál sería el complejo y consultar con un especialista".
También frente a esta situación, se sugiere a los padres no minimizar el  hecho, más al contrario, hay que buscar cómo realmente le afecta al joven "Mientras que los adolescentes deben buscar ayuda, denunciando este maltrato".

Pero ¿qué nos dice la Biblia al respecto? pues muchas cosas pueden parecen inofensivas aún más allá de estas explicaciones y además hay cosas que en la Biblia nuestros hijos no encontraran explicita mente... pero, sin embargo, a la luz de la Palabra podremos encontrar dirección cada una de nuestras acciones.

Como niños creyentes nuestros niños deben marcar una diferencia en donde estén. No ser participes de poner ni decir apodos a otros. Significa que si alguien más lo hace, no se debe imitar esa conducta. Porque no está bien. Dios nos creó a su imagen y semejanza por lo tanto todos somos hermosos porque somos creación suya.
Los apodos generalmente insultan a la persona a la que se le dicen.
A veces se escuchan apodos ofensivos sobre el color de la persona, su tamaño, incluso se escuchan apodos sobre nombres de animales... esto es más que ofensivo.
En la Biblia no vemos a un Dios que nos menosprecie por nuestro tamaño, edad, físico, pues Él es un Dios que mira el corazón de la persona, DIOS no hace acepción de personas.
Jesús ordena que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado (Juan 13:34). Si Dios es imparcial, y nos ama imparcialmente, significa que necesitamos amar a los demás de la misma manera. Jesús nos enseña al final de Mateo 25 que todo lo que hagamos por el más pequeño de Sus hermanos, lo hacemos por Él. Si tratamos a las personas con desprecio, estamos maltratando a una persona creada a la imagen de Dios; estamos lastimando a alguien a quien Dios ama y por quien Jesús murió.
Y por último, ¿Que debemos evitar hacer en nuestras conversaciones como creyentes?
Colosenses 4:6: Sea vuestra palabra siempre con gracia, SAZONADA con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
Salmos 19:14: Sean gratos los DICHOS de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Dios, roca mía, y redentor mío.

Por tanto cada cosa debemos examinarla si esta bien o mal a la luz de las escrituras pues El nos dejó claras directrices para guiarnos. Dios les bendiga!!!









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